3 de abril de 2018



Fragmento de la lucha de Gilgamesh y Enkidú contra el Toro de los Cielos Humbaba

"De pie, a la entrada del bosque. Sin cansarse admiraban la altura de los cedros. Se afanaban buscando la entrada del bosque. Por donde Humbaba solía pasar, dejaba sus huellas.Veredas muy directas hacia el buen camino. Contemplaban la Montaña de los Cedros, morada de los dioses, santuario de la diosa Irini. Al frente de la Montaña, los cedros alzaban su verdor. Sombras agradables, llenas de aromas. Densos matorrales tapizan el bosque. Sin esperar echaron mano de las espadas que llevaban en sus fundas de metal untadas de veneno. Atacaron con cuchillos y espadas a Humbaba...armado de un solo terror Humbaba no gritó, Humbaba no gritó! (fragmento de Gilgamesh o la angustia por la muerte)*


Dada la importancia del texto iniciático de la poesía, como es Gilgamesh, su rareza de encontrarlo traducido al  español y con el debido respeto hacia su traductor, consideré tomar su excelente explicación de la leyenda: 

"Este poema heroico toma su nombre de un despótico rey de Babilonia llamado Gilgamesh, que gobernó la ciudad de Uruk, actual Marka, en Iraq. Según la leyenda, los dioses escucharon las oraciones de los oprimidos ciudadanos de Uruk y envían a un hombre salvaje y brutal, a Enkidu que reta a Gilgamesh, a una lucha sin tregua. Concluida la batalla, sin que ninguno de los dos contendientes resultare claramente victorioso, Gilgamesh y Enkidu se hacen grandes amigos. Emprenden viajes juntos y comparten numerosas aventuras con heroísmo, enfrentándose a bestias peligrosas. Cuando regresan a Uruk, Astarté, diosa protectora de la ciudad, proclama su amor por Gilgamesh, éste la rechaza y la diosa envía al Toro del Cielo Humbaba para destruir la ciudad. Gilgamesh y Enkidu dan muerte a Humbaba y como castigo por participar en esta hazaña, los dioses condenan a muerte a Enkidu. Tras su muerte, Gilgamesh se da cuenta de que él también moriría algún día, por lo que decide irse de viaje en busca de la inmortalidad, recurre al sabio Utnapishtim para descubrir el secreto de la inmortalidad. El sabio le cuenta la historia de una gran inundación (con detalles muy similares al relato del Diluvio Universal de Noé). Tras muchas vacilaciones, Utnapishtim revela a Gilgamesh, que la planta que confiere la eterna juventud se encuentra en las profundidades del mar. Gilgamesh se sumerge en las aguas y encuentra la planta, pero una serpiente se la roba en el camino de regreso, y el héroe desconsolado regresa a Uruk para terminar sus días"*



Y es aquí, donde para sorpresa de muchos, ya se narra el tema de la eterna juventud y del Diluvio Universal, mucho antes de que apareciera en la Biblia...



* Tomado de Amendolara S, Pascuale (2009)."Siria Cuna de Civilizaciones". Caracas. Venezuela.

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