1 de abril de 2018

Poesía del Norte de África, Cercano y Lejano Oriente

El término poesía viene del latín poesis, a su vez derivado del griego, que significa "hacer algo de manera práctica", lo cual alude a esa clase especial de artesanos cuya materia prima es la palabra,  versado en tallar sus asperezas hasta obtener una gema literaria, en forma de prosa o verso.

Muchos pueblos ancestrales como los sumerios, asirios y babilónicos veían la poesía igual que a la música instrumental, como una manifestación ritual comunitaria, cuyo origen proviene de la danza acompañada de las palabras cantadas.

La narración escrita más antigua de la historia de la humanidad, que se conserva aún hoy, es el Poema de Gilgamesh, de origen sumerio (antigua Mesopotamia), con caracteres cuneiformes registrados sobre doce tablillas de arcilla, del año 2000 a.C.

Posteriormente, Aristóteles fue quien por primera vez reflexionó sobre lo que es poesía (334 a.C) en  su "Guía de Maestro" en la cual definió y caracterizó, las artes imitativas del ritmo, lenguaje y armonía. En la antigua Grecia, la poesía era representada con el acompañamiento de algún instrumento musical, pero no leída.

El origen de la poesía se confunde con el de la escritura, en su sentido más amplio. Hay una gama de melodías muy antiguas como la del Himno a Nikkal, canción de la civilización hurrita (norte de Mesopotamia), escrita en piedra. Aunque es en realidad la más antigua, sólo quedan algunos fragmentos de ella.
 
El epitafio de Seykilos es la canción completa más antigua del Mundo, (con partitura y letra). La melodía se desarrolla con estas palabras:

" Mientras estés vivo, brilla, no dejes que nada te entristezca más allá de la medida porque corta es la vida por cierto, y su retribución el tiempo exige".


Este epitafio está precedido por la siguiente dedicatoria a su esposa Euterpe:

 "SOY UNA IMÁGEN DE PIEDRA
  SEYKILOS ME PUSO AQUÍ                              
  DONDE SOY POR SIEMPRE
  EL SÍMBOLO DE LA EVOCACIÓN ETERNA".
 
Este segmento es parte de un escrito griego perteneciente a una columna de mármol o estela, colocada sobre la tumba de Euterpe, que fue construida por orden de Seykilos, en lo que es hoy la ciudad  turca de Aydin, muy cercana a Efeso, en el siglo I aproximadamente y de autor anónimo. Esta estela fue conservada en el Museo de Esmirna hasta que desapareció cuando esta ciudad fue arrasada en el Holocausto de Asia Menor (1919-1922) . Tiempo después se encontró bastante deteriorada en su base y con su última línea borrada, en una casa del pueblo. Actualmente, se encuentra como muchas  piezas maravillosas, sustraída de sus verdaderos dueños, en  la elegante forma de "decomiso para su cuido" en el Museo Nacional de Dinamarca, en Copenhague.


De igual forma, hay que destacar el papel relevante de la poesía iraquí, y muy especialmente, dentro de la poesía árabe, tanto en el pasado como en la actualidad, porque ha sido  precursora de cambios radicales introducidos en las reglas, belleza, diseño y significado del verso. Sin lugar a dudas, la poeta iraquí Nazik al Malaika (1923-2007), fue una de las más influyentes del siglo XX. Su poema "Cólera" (1949), logró generar la metamorfosis que sufrió la escuela clásica del verso árabe (que había imperado más de 1.000 años), hacia la escuela moderna, con la introducción de los primeros versos libres, los cuales se alejaron de sus elementos formales típicos de rima y métrica, y se aproximaron significativamente, al poema en prosa y a la prosa poética.

A veces como poeta me pregunto de dónde proviene la inspiración, y me imagino  como si fuese un hilo de oro destinado a conducir las palabras desde Universo a mis manos. Jamás he podido memorizar un poema, y cada día me sorprendo con lo que escribo, porque no sé si soy yo o es una voz superior que susurra las palabras a mi oído. Es como un delirio, una pasión infinita que te hace olvidar el tiempo y el espacio, una especie de trance amoroso adimensional, una meditación profunda que te lleva como en un vórtice a espacios inusitados y te convierte en sentimiento puro, sin máscaras ni corazas, y que poco a poco, en la medida que vas bordando cada vocablo, adquiere la forma mágica deseada.

No es una adicción lucrativa monetariamente hablando, pero sí espiritual y divina, que no se logra sólo con inspiración, sino que necesita de la investigación, del estudio, del viajar, de la lectura y del contacto constante con otras culturas, de poseer la apertura suficiente para  explorar otros campos literarios sin miedos, rechazos ni tabúes, y empaparse de esa visión de los "otros", tan poco conocida en nuestra cultura occidental y que en suma, son parte inseparable de nosotros mismos.

Mi vida he estado signada por los cuentos y la poesía  Oriental,  lo cual comenzó con la lectura hipnótica de " Las Mil y Una Noche", en donde quedé hechizada, igual que al Rey Shahryar, al sumergirme en los relatos de Sherezade, cargados de esa riqueza inusitada de imágenes y metáforas que exaltan todos los sentidos, de una forma muy sutil, sensual, exquisita. Todo aquello que despierta la curiosidad con sólo escuchar los nombres musicales de lugares exóticos que me hicieron soñar: Bagdad, Samarkanda, Damasco... Y ni qué decir de la fantasía y la alquimia que despierta esta obra de origen árabe-persa, desarrollada en las lejanas tierras que van desde China a Egipto, Iraq, Marruecos y sur de España, compilada posiblemente, en el año 850 d.C, que sigue tan viva como el primer día, y mejor aún, si por fortuna te toca, tener un ejemplar único, con imágenes  magníficas pintadas a mano, sobre un ingrávido papel de seda tan ligero como alas de libélula, ribeteado con hojilla de oro y forrado con una carátula sibarita, de perfumada piel verde botella...Doble placer, palpar una obra de arte hecha libro y degustar un contenido tan fino...

Comencé en mi camino de la poesía Oriental a través de la poesía China, la cual me llegó en forma de inusitado regalo, y que en medio de su escalada vertiginosa me guió a un primer viaje a Turquía. Aquí visité por la sugerencia "causal"de un buen amigo,  la tumba del gran poeta de todos los tiempos, Yalal Al Din Rumi. A partir de allí, me dediqué a leer poesía del Mundo, - en especial, la árabe, que ha sido mi preferida- . Esta experiencia abrió un Universo de belleza que me permitió sentir y escribir sobre muchos de esos países, por  estar  plenamente identificada  con sus causas libertarias, como las de Palestina, Siria y República de Saharaui, o por  vivencias experimentadas en países extraordinarios como Turquía, Indonesia, Tailanda, Vietnam, Camboya, entre otros.

En honor, con el respeto y amor intenso profesado ante todos esos rincones maravillosos del planeta, inicio este blogspot con esos poemas que he logrado recabar a lo largo de mis días y los que son producto de mi propia autoría, con la intención de que nos sirva de enlace con esa otra parte del Mundo, para poder disfrutar ese  tipo de divinidad lírica que contribuya a la paz y a que seamos realmente humanos...

Para ello, basta con abrirnos y entregarnos sin reservas, hasta que los sentidos físicos se difuminen y logren  amalgamarse dentro de esta vitrina extrasensorial de tesoros...  



Astrid Colomine.






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