26 de junio de 2018

Meditación ardiente

Soy una meditación que quema
dentro guardo una isla acuosa
pájaros marinos y la luna llena a flote
alquilo un lugar a los cocodrilos del Nilo
mi meditación no es siempre agua azulada
sino roja de deseo
creciendo en sus ojos
alimento los cocodrilos con un sol deleitable
y los dejo dormir
vivo en una meditación que quema
oyendo la isla acuosa golpeada por las olas
callada silenciosamente.



Mi gente de la arena

Él es uno de los de la arena   un descendiente
      de mi clan de arena
Un desierto hiere sus ojos
Desde el día en que regresó de Arabia Saudita
Llueva o truene
Detrás de sus ojos se levanta una nube de polvo
Un camello rozna
En sus ojos un horizonte mira fijamente
       la eternidad
Por fin ha decidido vivir en el corazón
       de la arena caliente y taciturna como él
       sol que arde inmiscericorde
Su espíritu sorbe arena como si fuera un potaje
Se está casando con la familia
De esa vasta existencia llamada desierto
Su novia?
No el Corán    la arena
El espíritu conocido como el clan de arena ahora
se ha engullido el sol poniente
Su estómago es horizontal y nunca perturbará
       el horizonte

El señor T que regresó de Arabia Saudita el otro
      día
Me trajo un globo de ojo de color del agua
      azul
El ojo falso de Lawrence de Arabia
No me pregunten si tenía un ojo falso
Mi lengua y mis ojos para decirles la verdad son una ilusión
Tanto como para gustar la ausencia de imágenes
       reales
Señalando un plano         Aquí estuvo la oficina de Lawrence
Ahora destruida será reparada
La arena rebosa donde sus dedos índices señalaron 
       el plano
El plano está hecho de arena y los nombres son visiones
Soñadoras de cadáveres de hombres

Más precisamente         sólo la arena tiene dirección
Los hombres no son ni surcos en el viento ni siquiera arenas
          movedizas

Mi gente de la arena
Él es uno de esa gente de la arena
El desierto hiere sus ojos de vez en cuando
Sube la arena para ocultar las expresiones de su rostro
Llora o sonríe?
En tales momentos
Aguzo mis oídos para escuchar
El goteo del agua
Golpeando el fondo de una tina
Que una vez oí en la habitación 306 del Hotel Continental
                                                             del Cairo
El grifo estaba roto y en un ritmo constante el agua
              goteaba
Afuera de la habitación la recitación del Corán al atardecer y
las voces de una multitud
Sobre una cama muelle
En una habitación con paredes de piedra como un sepulcro 
                                                                             dejé 
               caer mi cuerpo
Suave y vivo                me mantuvo tranquila
Como la muerte como un antiguo rey en un sueño de 5.000
     años
También he dejado que mis ojos vivan la tormenta
      de arena amarilla
No el viento de estación que sólo sopla en marzo
Sino aquel que corre en todas las temporadas
Por lo menos mientras yo esté
En el interior a la entrada del espíritu
Desde el día que el señor T me trajo el falso ojo de 
      Lawrence de Arabia
he aprendido que el Sahara está al lado
del hombre que empleó 200 días pegando
          tablillas en el techo
Durante la construcción del Palacio Imperial
       saudita
El desierto de la meditación en que anduve
          para conocer por mí misma
la Esfinge
que es la gente de la arena.
Qué
vi en el ojo falso de Lawrence?

Un Universo hecho de azul marino          un romance
Transparente aunque del todo ausente
Por lo que no refleja nada
Puede convertirse en cualquiera

En qué se ha convertido?
Quiéralo o no
Casi como si por amor hubiera enterrado la mitad
         de su vida en la arena
Su espíritu sepultado en la arena
Ha regresado a Londres con un ojo menos para ver

El señor T ha encontrado ojos
No son ojos falsos
Vivos, ondulantes        que miran como el mar
son arenas        son desiertos
De dónde viene el viento 
Que sopla sobre el desierto sin pausa?
Los ojos del señor T        como un radar
        lo entienden
Por ello              el viento es un dios
O debería llamarlo demonio
Aquella oficina se encontraba en el centro de Yidda
Algunas veces fui a dar un paseo
Y mientras él hablaba, el viento corría por
       sus ojos
Varias docenas de años han pasado desde
       la muerte de Lawrence y 
Aquí está el señor T con el corazón que le brota a sus 25
                                                                                años
Aquí está él
Si bien no hay ahora ni revolución ni guerra
         en la cercanía
El sol infalible
Con severidad repetitiva se arrastra por el suelo
Para abrasar a los hombres
Si por falta de cuidado perdieras tu pasaporte y 
      quedaras encerrado
Estarías flirteando con la muerte no sólo asoleándote
No hay techumbre ahí conoces a
Ra         sólo está el sol

Recuerdo la tarde de ese día
El cielo azul penetraba

Un joven observaba desde una ventana
         del tercer piso de una casa
         de paredes blancas estucadas
El cielo azul penetraba          penetraba mi cerebro
Dentro de mí estaba el fondo del santuario
     De Ezna
Sin piedad sol detrás de sol cavaban
Silenciosamente yo los engullía uno seguido del otro
Un momento después             ví
Vigorosos hombres            el muerto conducido en un
         palanquín de lona                   sin lágrimas
         con los ojos fijos al frente 
Camino de un lugar para el entierro
        no sé dónde
Los veo avanzar
Sus voces profundas y bajas en plegaria
Hacia el sitio del entierro           no sé dónde
Veo pasar el desfile funerario
Después de dispersada la marcha funeral
Quedó el desierto         lo habían dejado intacto
La Esfinge durmió durante todo el día
O con sus ojos ciegos observó la eternidad

Nada allí                salvo la arena
Es el desierto

Mientras viajaba en bus a lo largo del Nilo
Hacia el templo de Karnac en medio de la charla obscena
        de los conductores
El viento cimbraba y rutilaba          volaba
      a través de la ventana
El viento
Era o no el mismo viento
Que raudo transformaba
La tarde en la desierta Yidda
Y luego se esfumaba?

El cimbreante viento viene y                se va de mis ojos
        como una silueta       
Como un pájaro enlutado

No había allí mujeres
Solo un velo negro que se agitaba a veces 
Al mediodía antes de la siesta
Se hundiría en el mar detrás
        de la fábrica
Y luego sin prisa
Su espíritu empezaría a sorber en las arenas
          como si fueran gachas
Los corazones de la taciturna gente de la arena
Que viven en la arena
Entienden el Zen en el vacío
En sus ojos él tiene un horizonte que mira fijamente
a la eternidad y
Deja que los numerosos soles abrasadores
Duerman dentro de su corazón de arena
Voces del Corán
El roznido de camellos
Sonidos de agua
Cantos de pájaros
Pasan
Como lo hacen los vientos

Ra (el dios del sol)
El dios carnero
Isis
Cada uno
Besa con la promesa de la eternidad
Las arenas son generosas con ellos
Los espíritus de la arena nunca dejan de abrasarlos
Ellos encierran en sus cuerpos
      la eternidad sobre la tierra

El ojo falso de Lawrence se mantiene transparente
Aún en la ciudad desarenada donde el concreto
        se multiplica
Por su ausencia
Refleja todo           nunca pierde el lustre
Gente de la arena
El        el señor T        ojos fantasmales dentro de mí

Ellos son gente de la arena
El desierto que fija la mirada en el horizonte
           durante todo el día
Se hinca allí donde una nube de polvo
         se levanta y 
el espíritu de la arena             dibujando
          sutras invisibles cuando se requiere
Asciende hasta los Cielos

 


  Kasuko Shiraishi (poeta japonesa)


          

 















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