Cabellera
El aquilón de su cabellera
la ha ocultado a las miradas:
rostro, noche estrellada
donde la aurora se adivina.
Sus cabellos la cubren con sombra sabia y tutelar:
en las tinieblas, uno busca un gracioso rayo de luna.
Amenaza
Blanca gacela cuya belleza nos encanta
con una mirada que juega con los dormidos.
El garfio amenazante de un escorpión sobre su sien
embelesado junto a la rosa de sus mejillas.
Limpidez
Al bañarse, desenvainando el cuerpo de su ropa,
un excesivo pudor de rosa orna sus mejillas.
Ella se ofrece al aire, desnuda y sin pena,
dándole un zafiro más tenue que el viento.
Y junta con su palma una limpidez
de agua cristalina contenida en una jarra.
Habiendo hecho correr el agua y secándose,
iba a ponerse la ropa presurosa,
cuando vio cerca a un hombre que la espiaba.
Velo negro de los cabellos que aprisionó el día.
Su alba desapareció bajo un manto de noche,
y el sudor perló el mar cristalino.
Abdulah ibn al Mu Taz (poeta iraquí 861-908 d.C)

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