21 de agosto de 2018

Bali

Pulpa endulzada, perfumada, volcánica,
me envuelves en tu carnoso centro
de alargadas hojas aromatizadas,
haciendo que me avive y sienta
que retorno al hogar de las piedras negras,
polvo de oro, polvo de raras especias y madera,

lo cubres todo de brillantes aromas,
tiñes de batik cada uno de mis sentidos
convirtiéndolos en ornamentada seda,
tallas mi cuerpo como una diosa alada
y me embulles en tu danza de raptada princesa,
de largas uñas doradas, de manos de mariposa roja, 
de expresivos ojos móviles, de sonidos guturales,
hasta volver mi rostro aceite de loto,
frangipani, azahar y almizcle.


Música metálica de monedas errabundas y gastadas,
música gótica de viento suave
y arqueados bambúes segmentados,
música de cuitado violín con notas de corazón abierto, 
pagodas sacras con techo de encandilantes estrellas,
santuarios de simios levitantes en medio de la nada,
sarongs de llamativos signos mágicos espirales,
híbrido de exquisita fruta budista, hinduista, musulmana,
formas, ideas y contenidos entre lo espiritual y lo pagano. 


Astrid Colomine (poeta venezolana)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario